En busca de generar un cambio positivo en la sociedad y el medio ambiente, un número creciente de empresas están adoptando la economía de impacto como su enfoque empresarial. En esta línea, Tomás Castillo, gerente de Amica, ha participado activamente en el II Encuentro: El camino hacia la economía de impacto, una jornada dedicada a explorar esta nueva forma de hacer negocios y organizada por Centro Yunus Cantabria y Santander Financial Institute.
El objetivo de este encuentro fue dar a conocer la economía de impacto y su potencial para impulsar un desarrollo sostenible en España, integrando las dimensiones social y medioambiental en la toma de decisiones económicas y empresariales. Se busca fomentar el cambio de nuestra economía hacia la optimización del trinomio riesgo-retorno-impacto, mejorando así la calidad de vida de las personas y del planeta.
Además, se enfatizó en la importancia de impulsar la inversión de impacto,en línea con la Agenda 2030 de Naciones Unidas y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Este enfoque promueve la búsqueda de oportunidades de inversión que generen beneficios tanto financieros como sociales y medioambientales.
Durante el evento, se dieron a conocer y analizaron diferentes metodologías y herramientas que permiten medir el impacto social de las empresas. Esto se considera fundamental para evaluar y mejorar la efectividad de las iniciativas de economía de impacto.
El encuentro proporcionó un espacio de intercambio de ideas y conocimientos, fomentando la colaboración entre empresas, organizaciones y entidades gubernamentales. Se destacó la necesidad de trabajar juntos para promover un cambio transformador hacia una economía más justa, sostenible e inclusiva.
Tomás Castillo, en su rol como gerente de Amica, compartió las experiencias de la asociación en la participación de iniciativas de economía de impacto. Amica se ha destacado por su compromiso con la generación de beneficios centrados en las personas y en la sociedad en general, alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
La economía de impacto se presenta como una oportunidad para replantear el propósito y el papel de las empresas en la sociedad. Su enfoque holístico busca generar beneficios económicos, sociales y medioambientales a largo plazo, trabajando en armonía con los desafíos actuales y futuros de la humanidad.


