Continuamos avanzando en la implantación del Outdoor Learning, una metodología educativa que promueve la conexión con la naturaleza, el bienestar, el aprendizaje y el desarrollo personal. Y es que, recientemente, cinco jóvenes participaron en una expedición en Campus Diversia (Valencia), donde afrontaron retos de supervivencia, trabajo en equipo y superación personal.
La naturaleza, todavía marcada por la huella de la DANA, nos sirvió como metáfora para aprender que, igual que el entorno se recupera, las personas también podemos adaptarnos y seguir creciendo.
Durante la experiencia, cada participante trabajó en sus propios objetivos personales, reforzando la confianza en lo que quieren conseguir y disfrutando de la experiencia de compartir el camino con otras personas.
Entre sus valoraciones destacan frases como:
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“No me he acordado de las tecnologías, me ha ayudado a conectar conmigo mismo.”
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“He aprendido a valorar mis logros para seguir adelante.”
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“La naturaleza me relaja, me tranquiliza.”
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“He hecho nuevas amistades y me siento más unido al grupo.”
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“Aprender a sobrevivir me permite saber de lo que soy capaz.”
Además, este mes se ha puesto en marcha el proyecto Mentor 5.0, que aplicará el Outdoor Learning como herramienta para incrementar la motivación y fomentar estrategias de aprendizaje al aire libre que mejoren el rendimiento del alumnado en una formación dirigida a profesorado de Polonia.


