Amica cerró 2025 consolidando su labor de apoyo a personas con discapacidad y llegando a 294 nuevas persoans, con un total de 1.815 personas atendidas a lo largo del año, de las que 760 fueron mujeres, representando un 41,87% del total. La entidad subraya así la dimensión de un proyecto que combina apoyos personales, participación social, formación y empleo con un enfoque centrado en la autonomía y la inclusión.
La actividad desarrollada durante el año volvió a poner de relieve un modelo de apoyo que acompaña a las personas en las distintas etapas de su vida, desde la infancia hasta la edad adulta, atendiendo sus necesidades y potenciando sus capacidades, a la vez que consolidando una red de recursos orientada al bienestar, la autonomía y la participación plena en la sociedad. Un enfoque que se acompaña con la última tecnología y técnicas para ofrecer servicios innovadores como Neuroespacio, un nuevo programa de neurorehabilitación para personas con trastorno neurológico o pérdida funcional, contando con aparatología en diatermia, radiofrecuencia y presoterapia.
Comenzando por las edades más tempranas, 121 niños, niñas y adolescentes tomaron parte en el servicio de infancia y adolescencia donde 14 recibieron tratamientos de fisioterapia, 39 de logopedia y 45 personas recibieron apoyo global, además de vivir diversas experiencias vivenciales, en la naturaleza y otras dedicadas a aprender cómo usar la tecnología de forma saludable y segura.
En cuanto a personas adultas, más de ciento veinte fueron atendidas en los centros de promoción de vida autónoma y 50 usaron el servicio de alojamiento, con un grado de satisfacción entre dichas personas de más de 4,5 sobre 5 puntos.
La participación en las actividades comunitarias también tuvo un peso especialmente relevante en 2025, ya que 170 personas formaron parte de propuestas de ocio, deporte y cultura, mientras que 126 participaron en el Banco del Tiempo, una iniciativa que promueve el intercambio solidario, la ayuda mutua y la creación de vínculos sociales.
Y respecto a las personas de edad avanzada, los talleres del programa “Avanzar en la edad” congregaron a más de ciento treinta personas con actividades destinadas a promover el envejecimiento activo y un alto grado de satisfacción general.
Junto a ello, la formación y el empleo siguieron siendo dos de los grandes ejes de actuación de la entidad, participando más de doscientas personas en distintas acciones formativas vinculadas a la mejora de la empleabilidad, la capacitación profesional y el desarrollo de competencias, dentro de itinerarios adaptados a las capacidades y necesidades de cada persona y permitiendo generar oportunidades concretas para el acceso al empleo y la construcción de proyectos de vida más autónomos.
Gracias a estos programas, y a lo largo de 2025, más de doscientas personas accedieron a un empleo o mejoraron su empleabilidad, mientras que el Servicio de Apoyo al Empleo atendió a más de cuatrocientas personas en diferentes proyectos.
Y precisamente, en cuanto a la actividad de sus Centros Especiales de Empleo, Amica cerró 2025 reforzando su papel en lavandería, confección y medio ambiente, tres áreas clave dentro de su modelo de empleo y sostenibilidad. En lavandería y confección, la entidad lavó más de 6 millones de kilos de ropa y confeccionó más de 47.000 prendas, mientras que en el área medioambiental impulsó la recuperación paisajística, la divulgación ambiental y la gestión de residuos, con casi 9.000 toneladas de residuos gestionadas, más de un millón de metros cuadrados de superficie recuperada y más de dos mil personas que participaron en las diferentes actividades de educación ambiental desarrolladas.
Los datos de 2025 confirman el alcance y la solidez del trabajo de Amica, que sigue creciendo desde un enfoque integral de apoyo, participación y generación de oportunidades y manteniendo así su apuesta por un modelo inclusivo que pone en el centro a las personas y contribuye de forma activa al bienestar y al desarrollo de la comunidad.


