Afrontamos el final del mes de abril, con una cierta esperanza de ir recuperando algo de normalidad en nuestra vida cotidiana. Nos queda mucho, sobre todo mientras no se tenga una vacuna que pueda inmunizarnos del Covid-19.
Pero debemos seguir avanzando, preparándonos para las nuevas formas de vida que tendremos que adoptar. Entre ellas el salir con mascarilla a lugares público cerrados, o al trabajo. Ya hemos logrado poner en marcha la producción de mascarillas infantiles para proteger a los más pequeños, una vez que hemos reforzado ambos turnos del taller de Amica Confección. Estamos trabajando para lograr una capacidad de producción de mascarillas a gran escala, para responder a las enormes necesidades que se plantean de tener una protección certificada y profesional, a precio popular, y no la casera o a precios abusivos que estamos viendo. A nuestro taller, con más de 30 años de experiencia, le ha llegado su momento, y le estamos preparando para que cumpla esta importante misión de prestar un servicio de protección en el trabajo y al conjunto de la ciudadanía.
También al Campus Diversia le ha llegado su momento, como espacio libre de virus y como recurso de disfrute familiar, para personas con discapacidad, en un lugar singular por sus recursos naturales, accesible, que nos permitirá hacer una oferta de turismo de interior con menor riesgo, que le convierte en un lugar estratégico. El Campus, a pesar de haber tenido que hacer un ERTE en su recientemente creado centro especial de empleo, Diversia Empleo SL, sigue avanzando. Esta semana se ha iniciado la plantación de romero por una empresa especializada y disfrutando ya de energía eléctrica solar suficiente para las necesidades de sus instalaciones. La lluvia constante de esta primavera parece que está preparando el terreno para que podamos disfrutar en breve de sus ya más de 560 hectáreas.
En los centros de Amica seguimos dedicando cada día un minuto de silencio en memoria de las miles de personas fallecidas de forma tan dramática por la pandemia, y rompiendo después con un aplauso cariñoso a sus familiares que tanto están sufriendo en soledad la pérdida de sus seres queridos. Es importante continuar, para lograr que la 12 sea la hora en que la sociedad unida dedique un recuerdo a las personas fallecidas en esta tragedia que estamos viviendo.
Una tragedia aún mayor se está padeciendo por las personas que viven en extrema pobreza en los países en desarrollo. Nuestro proyecto para “Hacer visible la discapacidad” en estos países, ha pasado a ser muy urgente, para poder llegar a personas con discapacidad, que pueden morir de hambre con más probabilidad que por contagio. Hemos ultimado un programa, con nuestra contraparte en Perú, la Asociación Coprodeli, para hacer una experiencia piloto en Callao y en Andaguaylas, para iniciar esta semana el reparto de alimentos y medicamentos necesarios. Necesitaremos mucha ayuda para hacer esta experiencia, que también estamos proponiendo realizar en Colombia, con el apoyo de la Unión Europea, donde ya hemos hecho gestiones. Calculamos que unos 160 millones de personas con discapacidad viven en extrema pobreza en el Mundo. Cifra que se puede duplicar en los próximos meses con la pandemia, y que están en grave riesgo de sufrir una hambruna sin precedente en la historia reciente.
Estamos desbordados por la cantidad de frentes que la pandemia está abriendo. Tenemos que cumplir la misión de servir a la sociedad, de actuar en local y pensar en global, para aportar iniciativas en España, en Europa y a nivel mundial. No es momento de que “cada cual se apañe como pueda”, sino de responder con todos los medios a que nadie se quede atrás, y mucho menos que se quede fuera.
Hemos de mirar al futuro con entereza, sabiendo que las dificultades van a ser muchas. A pesar de que hay quien se dedica a ponernos palos en las ruedas, seguiremos adelante con la ilusión que siempre hemos tenido, haciendo las cosas lo mejor que sabemos, con decisiones dialogadas y compartidas, siguiendo la normativa y las instrucciones de la autoridades, con la transparencia de siempre. Muchas personas e instituciones nos felicitan a diario, y nos animan a seguir en primera línea, dando ejemplo.
Estamos logrando controlar razonablemente los riesgos de contagio con la colaboración ejemplar del conjunto de la plantilla. Os agradezco el esfuerzo, y os ruego mantener la exigencia de cumplimiento de nuestro Plan de actuación en todos los lugares. Que nadie baje la guardia. Va nuestra salud en ello, y se requiere de máxima atención y rigor en el cumplimiento.
¡Formamos un equipo extraordinario, fuera de lo común!
Que tengáis una semana llena de salud.
Tomás Castillo Arenal


