Con objeto de garantizar la plena participación en la sociedad de las personas con discapacidad y de reducir la fragmentación de la legislación que regula su acceso a productos y servicios, la Comisión Europea ha aprobado una propuesta de Directiva, que se conoce como Acta Europea de Accesibilidad. En ella se incluye una definición común para toda la Unión de los requisitos de accesibilidad de determinados productos y servicios en el mercado interior, así como su marco de aplicación.
Las nuevas normas, que ya han sido acordadas con los gobiernos, obligarán a mejorar la accesibilidad para los cajeros automáticos o las máquinas de expedición de expedición de billetes o de facturación con el objetivo de facilitar los servicios de transporte o financieros a 80 millones de personas con algún tipo de discapacidad en la UE.
También facilitarían el uso de teléfonos inteligentes, ordenadores y sistemas operativos, tabletas y televisiones, pero también los libros digitales, así como los servicios de comercio electrónico y de transporte –aéreo, ferroviario, marítimo y por carretera– e información en tiempo real.
Las normas persiguen el doble objetivo de facilitar la vida cotidiana de las personas con discapacidad y las personas mayores y promover la innovación empresarial dado que aunque piden mejorar la accesibilidad, no imponen soluciones técnicas concretas, dando margen para la innovación. Además, las microempresas quedarán exentas de algunos requisitos.
Los eurodiputados también reclaman la necesidad de mejorar la accesibilidad de instalaciones como los baños públicos y piden estandarizar en los países de la UE rampas, puertas o escaleras para ello.
Los Gobiernos, que todavía deben aprobar formalmente las normas, tendrán seis años para aplicar la normativa desde su entrada en vigor, tras su publicación en el Diario Oficial, aunque la normativa contempla periodos de transición más largos para casos especiales.
Más de 70 millones de personas en la Unión Europea (UE) viven con una discapacidad, porcentaje que aumentará debido al previsible envejecimiento de la población de sus ciudadanos, que ya tienen más de 45 años. Gracias a la aprobación del Acta Europea de Accesibilidad, productos, bienes y servicios que se utilizan a diario, tales como teléfonos, cajeros automáticos, etc., serán accesibles para las personas mayores y con discapacidad, lo cual redundará en una mejor calidad de vida, necesaria para que vivan con la debida igualdad de oportunidades.


